Si el viejo muriera mañana

Esto que aquí convierto en ideas no es mas que el resultado de una inevitable respuesta a la mediocridad, mejor dicho, a la mente mediocre de algunos. Esos que por temor hacen y no hacen, casi nunca hacen. A esos que con sus ideas creen que promueven la salvación cuando la realidad es opuesta. Quiero dejar claro que no pretendo que la gente piense como yo, pero si que contribuyan a la unidad y a la conservación de nuestra cultura como algunos lo han hecho. A pesar de mi corto tiempo en esta Tierra, he tenido la oportunidad de ver lo que la religión provoca en nuestra sociedad. He visto de todo, de todo. En esta navidad, presencié un atento contra mi cultura y unidad familiar. Recuerdo la reacción del viejo cuando vio tal aberración, cuando se negaron a interpretar canciones navideñas. “Ustedes van a matar las navidades”, dijo. Cuando el estruendo de esas palabras golpeó el tímpano de mi conciencia, toda mi identidad se retorció. Pero no se retorció de tristeza. Fue mas bien como el estallar de un vidrio que todavía permanece junto en pedazos pequeños, que permanece con vida pero brutalmente golpeado.

Las palabras del viejo fueron un estallido de indignación  contra la inhibición de unos pocos de utilizar el don de la música para el disfrute de ellos y del viejo, además de preservar la esencia de nuestra navidad. Esta reacción fue el resultado de una separación evidente dentro del lugar donde nos encontrábamos. Separación de esos que su fin es salvar su alma y aparentemente salvar la de otros para que ninguna de ellas encuentre refugió en el lago de azufre y de aquellos que su mente es mucho mas liberal. Los que tuvieron la valentía de nadar en contra de la religiosa corriente cantaron y tocaron. Luego hablé con uno de ellos. Me explicó que ellos tocan para Dios, que es el “espíritu santo” quien los guía a prohibirse este tipo de comportamiento que no agrada a Dios. Tuvo la oportunidad en múltiples ocasiones de citarme  la Biblia, mas no lo hizo. Y luego preguntan, ¿por qué el cristianismo se ha divido tanto? Son estos argumentos sin fundamento lógico los que desestabilizan la atmósfera de unidad en la familia y en diferentes niveles sociales. Esto me lleva a pensar si es realmente el “espíritu santo” quien les habla y no el temor sembrado en su mente por su religiosidad. No temo en criticar sus creencias como critico otras. No obstante, temo por la unidad, la sana convivencia, que no dudo que pueda existir entre personas diferentes, temo por la familia. La religión ha corrompido TODO. Ella se ha transformado en una inyección que mata lentamente la unidad y el amor. Es una enfermedad que si a extremos se lleva, te conduce  al infierno terrenal. Jesús plantó una semilla que nadie en su tiempo se atrevió a plantar. Y es eso lo que a Dios le agrada, que te ames y ames a otros, que vivas desinhibido de actitudes absurdas. Creo que todo el que viva un estilo de vida centrado en estas inhibiciones, está encarcelado en una religiosidad enfermiza. Creo que sus abstinencias son producto del desenfoque espiritual en su ser y que por lo tanto se traducirá en acciones que en nada representan la vida y obra del Amor. Y para finalizar esta crítica, me planteo la siguiente pregunta, ¿Qué pasaría si el viejo muriera mañana?

«La humanidad evoluciona cuando encuentra la solución de los problemas en el debate respetuoso de ideas»

¿Que somos? ¿Adonde vamos?

Cuanto se ha caminado, cuantos discursos se han escuchado, cuantas actividades y marchas se han hecho. Todo parece color de rosa ese dia. Ese dia vivimos en un país de ensueño donde todos buscamos el bienestar común. Pero, luego regresamos y pisamos tierra de esta Tierra. Regresamos a nuestras casas para luego ir a nuestros trabajos, para pagar los «bills», para vivir las injusticias de los planes médicos ,para soportar la merma de derechos en nuestras manos y palabras.

Es aquí que me pregunto: ¿Dónde estan? ¿Dónde estas Albizu, dónde estas Allende, dónde estas Luther King Jr., dónde estas Ghandi, dónde estas Che, dónde estas Betances, dónde estas Hostos, dónde estas Bolivar? ¡¿DONDE ESTAN?! ¿Por qué la muerte se  los llevo? ¿Por qué sus espiritus nos han abandonado a un incierto futuro? ¿Será que se cansaron de divagar por nuestros corazones enajenados al amor y a la libertad? Su presencia cambiaba pensamientos y decisiones. ¿Qué es lo que tenían? Sus energías destruían  todo a su paso y transformaban la atmósfera en un jardin repleto de flores color libertad.

Nos hemos acostumbrado a disfrutar solo de pequeños momentos de alegría y luego regresar a la cárcel, encerrarnos con nuestra propia llave y tirarla al abismo. Hemos aprendido a crear nuestras propias barreras que nos separan del mundo. Realmente me cuestiono si esos «lideres» del hoy se inspiran en los del ayer o es que se reflejan solamente en sus caprichos. ¿En qué espejo nos estamos viendo? Esa es la pregunta correcta. ¿Cuando nos vemos en el espejo, vemos un reflejo de nosotros o un collage de palabras y aspiraciones de los grandes pilares que formaron los ideales de justicia y libertad? ¿Qué es lo que ves cuando te miras a ti mismo?

Cuatro Paredes

Me siento en mi cama. Miro mis libros antiguos, mis viejas pasiones. La nostalgia se apodera de mi y se pasea por mi sangre. Miro mis pensamientos. Me rodean como extrañas personas con extrañas miradas. Me toman de la mano y comienza el viaje. Mi cuarto va transformándose de tamaño, las cuatro paredes ya no son cuatro, son incontables. Las cristalinas caen sobre el suelo abriendo huecos multicolores. Los huecos se hacen cada vez mas grandes cubriendo gran parte de mi solitario mundo. De pronto, dudo del caminar de mis pensamientos. ¿Hice lo correcto? Las manchas desaparecen. Las incontables vuelven a ser cuatro paredes nuevamente. La silueta de mi antigua vida se materializa frente a mis ojos como una figura tenebrosa. Sus ojos destilan encarcelamiento, mentira, y un gran vacío. Su voz, seca como el desierto. La atmósfera que crea su presencia es sombría. Cierro mis ojos. La  espesa bruma que recorre mi corazón se disipa. Abro mis ojos y la figura de mi antiguo YO se evapora junto con su atmósfera. Veo mis pensamientos. Si. Están aquí nuevamente y me guían. Son entes perfectos e imperfecto. Son lo que jamas imaginé. Y regreso al mundo multicolor, ya no son cuatro paredes, ya no es una misma perspectiva, ya no hay una sola opción, ya el vació se llena. 

¿Lo sientes?

«Los norteamericano dan las armas y los puertorriqueños dan su sangre» -Pablo Neruda, Premio Nobel de Literatura

¿Lo sientes?

¿No?

Yo si. Yo si siento la sangre hervir, las lagrimas querer salir de la cárcel de mis ojos, el corazón palpitar rápidamente, la presencia de un odio que me arropa de pies a cabeza. Pero, no cualquier odio. No lo confundas con el odio de un criminal o el odio que consume toda paz, mas bien, es indignación, es vergüenza, es el no hallar explicación para las acciones de los demás, la asimilación, el atrevido conformismo de nuestro pueblo. ¿Cuál es nuestro miedo? ¿Será el cambio? Eso elegimos en el 2008 y no nos tembló el pulso para crucificar el papel debajo de la foto de un «»»salvador»»». ¿Qué es lo que nos pasa? Tenemos manos y no las usamos. Tenemos pies y no los usamos. Nos enseñaron a caminar pero nos rehusamos a dar el primer paso.

¿Por qué el puertorriqueño no se harta de una vez? ¿Por qué no actúa con el «basta ya»?  Suficiente sangre y sudor se ha derramado encima de nuestra historia, atestada de represiones, abusos, menosprecio, racismo, egoísmo. Comenzando por la colonización española, el Grito de Lares, luego la invasión estadounidense y con ello el gobierno militar, la masacre de Ponce, el exterminio del independentismo liderado por Luis Muñoz Marín y el gobierno de los Estados Unidos en el 1950, los experimentos científicos con Albizu Campos y todos los puertorriqueños, los experimentos en el Yunque y su casi extinción, el dulce para que el nene no llore o el Estado Libre Asociado, las huelgas violentas del 70, el asesinato de Antonia Martinez Lagares a manos de la Policía de Puerto Rico, el asesinato de Arnaldo Dario Rosado y Carlos Soto Arriví por el gobierno de Romero Barceló, la Huelga del Pueblo en el 90, la contaminación de la Marina estadounidense en Vieques y los miles de la clase media sin justicia. ¿No es suficiente? Si no lo es, entonces, dime que lo será. ¿ Diez muertos, cien muertos, un millón? Lamento decirte que ya ese número de puertorriqueños esta yaciendo debajo de la tierra y los culpables arriba de ellos, bebiendo, bailando, comiendo, muriendo de adentro hacia afuera lentamente.

Hay momentos que pienso que soy de otro mundo, que no pertenezco a este. Mientras mi conciencia no puede dormir, la de otros se asimila a la individualidad a tal punto que padece de ceguera a la injusticia y a todo dolor. Entretanto los países del mundo luchan y se sacrifican por su libertad a nosotros nos vale nada. Pensamos que tenemos libertad, pero, cuando llega el momento de utilizarla vemos que hemos cargado con una mentira, pregúntale a los estudiantes, pregúntale a las madres que lloran por justicia, pregúntale a los pobres. Pienso que todo lo que tenemos es producto de nosotros. Lamentablemente, así es. Nuestra situación de criminalidad, nuestra falta de valores, nuestra inmovilidad, nuestro materialismo, todo, absolutamente todo, es producto de nosotros. No acabamos de entender que para ganar hay que perder, que toda meta requiere sacrificio así sea nuestra economía o nuestro bienestar. Tenemos que aprender a perder y a sacrificar. Nos han enseñado a ser egoístas, y aprendimos bien.

No obstante, mi fe no disminuye, no se ha extinguido como muchos quieren que se extinga. Sigue latente. Tengo fe que algún día el pueblo puertorriqueño madure y este consiente de todos sus problemas. Que deje la enajenación y la ignorancia atrás. Veo un pueblo mirar al villano a los ojos y en ese momento, sus ojos abrir, curarse de la ceguera, aprender a sentir indignación en su corazón y exigir justicia o hacer justicia, no pedirla. Ese será el tiempo cuando el pueblo se engrandecerá frente al villano, y él temerá porque ya no será él el grande.  Si. Eso es soñar. Eso es tener esperanza. Victor Jara decía que «canto que ha sido valiente, siempre será canción nueva». No tengo duda que los sueños de libertad jamas desaparecerán. Siempre existirá gente valiente, gente realista que creerá en lo imposible. Niños soñadores, jóvenes sagaces ,ancianos combatientes. Vamos, hermano puertorriqueño, siéntelo. Siente la indignación. No temas, recuerda que somos muchos, no te dejes engañar. La verdadera libertad está de moda, obtenla con tus manos, esta muy cerca de ti, esperando, esperando.

«Todas las voces, todas

Todas las manos, todas

Toda la sangre puede ser

Canción en el viento

Canta conmigo, canta

Latinoamericano

Libera tu esperanza

Con un grito en la voz»

–  Armando Tejada Gómez

Nosotros y la homosexualidad

El tema que aquí voy a desarrollar no es un tema que esta siendo hablado con frecuencia estos días pero si uno que nos debe preocupar por sus grandes consecuencias. Recientemente, tuve la oportunidad de ver la película Milk, protagonizada por el actor Sean Penn. En resumen, narra una historia verídica de un hombre llamado Harvey Milk, cómo este tuvo éxito en el área de la política a pesar de ser abiertamente homosexual y sus luchas por los derechos de la comunidad homosexual en el estado de California. Me llamó mucho la atención la participación del sector cristiano en aquella época y sus argumentos en contra de los homosexuales, mas bien, en contra de los derechos civiles de esta comunidad. El sector cristiano liderado por un senador sumamente extremista apoyaba la eliminación del derecho al trabajo de los maestros homosexuales argumentando que estos influían a los estudiantes para seguir el camino de la homosexualidad. Son estos pensamientos inhumanos los que me obligan a reflexionar sobre nuestras acciones. Es la violación de derechos, como el trabajo y el bienestar individual, por parte de una mayoría cristiana hacia una minoría totalmente desprestigiada por la religión y los medios de comunicación, lo que me hace pensar en lo que estamos haciendo como sociedad.

Primeramente, me es curiosa la contradicción entre la supuesta libertad que promueven nuestras leyes y nuestros “lideres”, y el impedimento de una comunidad a realizar ciertas cosas. Es decir, lo niveles de libertad no son iguales para todos. Por ejemplo, el matrimonio. Un derecho que actualmente todos tienen, sin embargo, se le prohíbe a algunos hacer uso de ese derecho por su preferencia sexual. En lo personal soy cristiano y creo fielmente en la Biblia, sobretodo en las enseñanzas de Jesús. Pero, este problema no se trata en lo que yo crea o deje de creer. Esto no debe regirse por lo que pensemos que es correcto o no sea correcto, aunque debe existir el espacio para estipular qué es lo correcto y que no lo es. Supongamos que la religión X cree que todo ser humano heterosexual es un insulto a la naturaleza. Supongamos que yo soy parte de esta religión. Sería irresponsable de mi parte imponer mi creencia sobre una persona heterosexual y prohibirle derechos que yo utilice por solo su preferencia. El yo tener mas libertad que otra persona constituye un acto insensible e inhumano.

Lo que intento trasmitir es que la libertad en que vivimos no puede ser racionada y distribuida a conveniencia de unos pocos. Que esta distribución este basada en creencias meramente personales y no fundamentada en  el bienestar individual y colectivo, es una distribución totalmente egoísta. Independientemente  creamos o no en las relaciones del mismo sexo, no nos da el derecho de violentar a otros la libertad de elegir su pareja o de tomar decisiones. Como dije anteriormente, esto no debe regirse por nuestros caprichos sino que en la definición de Libertad no aparece la palabra obstrucción. No podemos vivir en una libertad de mentira. O vivimos en la esclavitud donde estamos sujetos a las decisiones de otros o vivimos en un mundo en el cual todos tienen la misma libertad de actuar.

Confío que este tema no se sostenga con el pasar de los años, que como la comunidad afroamericana obtuvo sus derechos, así también los obtenga la comunidad homosexual, que al fin y al cabo son personas como tu y como yo. Espero en que las palabras sabias de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos queden grabadas en la mente de todo ser humano, que “all men are created equal”. Ahora pregúntate, ¿Por qué tienes tu mas libertad que otros? ¿Acaso te crees mas digno o mas importante que otros? Reflexiona, piensa, analiza, ama a tu prójimo como a ti mismo.

Deja tu comentario, tu opinión es valiosa.

La doncella está sola

Han sido 500 años de prisión para una pequeña doncella, si, doncella como Verde Luz la llamó. En ella habitan cientos de ideas radicales y otras inertes como una gota de agua en la Luna. Es fascinante ver su cuerpo, ver sus curvas llenas de gritos y silencios, de sollozos y sonrisas. Sus manos ya están fatigadas. El tiempo no ha sido benévolo con ellas, ya no tienen la pasión joven del pasado. Sus pies ya son de color bronce no necesariamente por su riqueza sino por el fango del camino. Su espalda jorobada por el peso de la confusión y el combate. Su color ya no es el mismo. El pasado la había bañado con la noche. Ahora el color nieve y oro es impuesto en contra de su voluntad. Tal ves quiera parecerse a aquellas que están mas allá del Atlántico.

Se encuentra sola en la vereda. Ya no tiene ganas de caminar, de hecho, ya ni sus pensamientos caminan. Sus fuerzas están siendo anuladas por la sumisión que la ahoga cada día mas. Ella espera inmóvil en el camino por su príncipe, por la valentía, como en los cuentos infantiles. Sin embargo, es cuestionable su inmovilidad por la gran cantidad de ideas que la forman. Ideas que producen movimientos enormes de células en su ser que buscan una sola acción, caminar. Solo quieren progresar. Pero, no hay movimiento, no hay progreso. En cambio hay envejecimiento, hay retroceso. El fantasma de los años se ha apoderado de la doncella convirtiéndola en una figura vieja, sumisa y conformista con su estado actual. Esperar y esperar por el príncipe, eso es lo que queda por hacer. Él es el único que podrá rescatar a la doncella de su prisión de barrotes imaginarios. Y la única manera del príncipe hacerse realidad es emergiendo de sus fluidos . Si no es de esta manera, cómo podrá liberarse, está sola en la vereda.

“Si ya conozco el camino pa’ que voy a andar acostado” –Facundo Cabral

Mi camino

Aquí me encuentro solo en el camino. Es momento de tomar la decisión importante. ¿Izquierda o derecha? ¿Cuál de las dos tomaré? ¿Es correcto basarme en la historia, en los hechos que puedo encontrar? Todas las decisiones importantes se toman mirando hacia atrás. Pero, temo convertirme en sal como la mujer de Sodoma y Gomorra. Tengo que tener mucho cuidado.

Veo mucho jóvenes como yo en donde se divide el camino. Sí. Ahí esta el muchacho con pinta de licenciado a punto de tomar el camino que lo llevará a un futuro exitoso. Me pregunto si el camino que escogerá será lo que él espera. No lo se. No he estado en el. Se acaba de ir por la derecha con todas esas figuras mohosas que tienen exactamente la misma sonrisa que mi gobernante actual. Adolfo Hitler, Bush, Pinochet, y todos los gobernantes de mi isla dormida. El muchacho se ve feliz. Su camino se ve pedregoso, se ve oscuro, no hay mucha luz. Ya no lo veo.

¡Mira! Allí esta mi amiga de escuela superior. Recuerdo que era de las peluas esas que andaban siempre con una imagen del Che y una pulsera con una bandera de Lares. Tomó su decisión rápido. Se fue por la izquierda. Se ve estrecho el camino, tiene rocas enormes pero veo atajos. Tienes mas luz.

Llegó mi turno. Veo hacia la izquierda y veo figuras enormes con nombres en oro. Stalin, Fidel, Mao Zedona, Gandhi. Dicen en mi casa que Fidel es malo y que Cuba es bien pobre. Dicen que es dictador como todos los demás. No se que es eso, dictador, pero suena de gente mala. Quiero buscar el libro de la humanidad y ver como son todas estas personas. Veo mucha muerte, injusticia, personas llorando, chimeneas gigantes que exhalan cenizas con olor a carne humana, veo mucha gente caminando y gritando. Yo no quiero eso. Sin saber mucho sobre esto doy el paso al frente. Pero, no me voy por la izquierda ni tampoco por la derecha. Construyo una escalera con las herramientas de mi materia gris mal desarrollada y así sucesivamente un puente que en ocasiones baja, en otras sube.Voy en zigzag. No estoy seguro si llegaré a ese lugar de ensueño con éxito. Ese lugar que hablaba la televisión y los políticos que todos podíamos alcanzar con esfuerzo, determinación y superación. Tal vez me pierda y no pueda regresar, pero no puedo quedarme quieto porque la aguja del reloj no se detiene. Así voy, formándome con herramientas que yo inventé porque nadie me mostró donde estaban las otras. Pero, algo tengo claro, y es que veo unas estatuas con palabras enormes en el horizonte que gritan JUSTICIA, PAZ, AMOR e IGUALDAD. La mayoría de estas estatuas están extinguidas en mi país, si no todas. Pero, aunque no las he visto de cerca se ven bien y me sonríen desde lo lejos con honestidad. Las escucho en mi corazón, las escucho en mi alma. Me dicen con voz dulce: VEN A MI.

Mi abstracto

Todo el mundo camina, observa, piensa y decide. Todos ejecutan a base de sus juicios ajenos a la verdad. Todavía no logro entender el porqué de mis circunstancias. El por qué Dios hace y no hace. El por qué Él no se puede ver. ¿Por qué yo no me puedo ver? Mi vida es un carrusel con un centro repleto de enseñanzas, amores, desamores, maldiciones, bendiciones, opiniones. Todo grisáceo y nublado por argumentos con pilares en la verdad y otros que no tanto. No logro atisbar el rumbo, el guía, mis pies, mis manos. El mundo parece mentira y verdad al mismo tiempo. Una infinidad de confusiones. El amor es solo un mero sentimiento mas, un abstracto. Pocas son las cosas níveas de la vida. Esta no se puede cambiar. Antes que yo, hubo multitudes que caminaron por las galerías de la incertidumbre y la lucha. El camino los formó paso a paso, silencio a silencio, duda a duda. Sus almas abiertas reposadas en las vitrinas cristalinas de hace años me miran. Sus bocas cerradas. Con sus extrañas miradas me quieren decir algo. Que no todos lograron ver el lúcido paraíso. Que muchos no se encuentran de pie sino en el frío piso donde el arrepentimiento gime y el silencio a veces es suficiente tortura. Temo caer en ese tártaro de silencio para siempre y convertirme en un ente insignificante y vacío, en alguien que nunca pudo encontrarse. Muchas son las cosas que me producen temor. El destino es de color negro tal ves porque está lejos y no puedo contemplarlo como contemplo mi reflejo en la duda. O tal ves porque la mirada de Dios no alumbra en esa dirección. No lo sé. Pero, me rectifico en que las lagrimas son la fuente de la sabiduría y no la sonrisa. Porque las lagrimas son francas y no esconden mal, más las sonrisas son capaces de esconder bajo su mascara nuestros miedos. Pueden engañar nuestra conciencia.